Los alimentos ecológicos u orgánicos en el mercado son mucho más difíciles de conseguir y cuando se consiguen son mucho más caros. Con la producción tradicional lo que se consigue es mantener precios muy bajos forzando el crecimiento con fertilizantes y abonos químicos además de modificaciones genéticas para engordar animales mediante hormonas. Esto crea un proceso de producción masiva tanto en animales como en vegetales. Ahora ya sabéis porque cuesta tanto encontrar alimentos ecológicos y por su puesto porque sus precios son más elevados. Pero si hay una alternativa, si dispones de espacio puedes cultivar tus propias verduras, legumbres y frutas ecológicas y disfrutar de ellas frescas cada día.

Lo primero que debes de disponer es de espacio. Para un pequeño huerto será suficiente con 20 metros cuadrados. Teniendo en cuenta del sitio con el que contamos hoy en día en los hogares la alternativa es disponer de una terraza o balcón en la que puedes poner grandes maceteros que tengan profundidad suficiente para que las raíces se desarrollen sin problemas. En muchas grandes ciudades existen huertos urbanos que se organizan a través de asociaciones, si buscas un poco te pueden interesar estas iniciativas ya que conocerás gente que como tú comienza a adentrarse en la plantación ecológica.

Es importante plantearte de que espacio dispones y distribuirlo de manera que puedas aprovecharlo al máximo obteniendo los mejores resultados. Además puedes planificar los cultivos que quieres dependiendo de vuestros gustos culinarios y averiguar que cantidades son necesarios para una familia. Lo más importante es conocer los ciclos de cultivo para poder planificar una rotación de estos.

Las herramientas necesarias son sencillas, una azadilla, una pala transplantadora, un rastrillo y un escardador. Con todo esto ya estas preparado para comenzar a cultivar. El sol es fuente importante de vitaminas por ello orienta en todo lo posible para que tu parcela reciba varias horas de luz solar. Si no es posible, pintando una pared cercana de blanco reflejará esta luz solar. Pimientos, tomates, pepinos y berenjenas necesitan bastante luz al contrario que las espinacas, acelgas, escarolas o coles.

Lo ideal para principiantes es comprar semillas con certificación de producción ecológica. Podrás encontrarlos en herbolarios, en Internet o incluso en algún agricultor cercano. Antes de comenzar con la plantación comprueba que es la época para su siembra y la luz que necesita para germinar. Este proceso lo puedes hacer en botellas de plástico cortadas por la mitad o botes de yogur grandes, así tu mismo vigilarás que la germinación se produzca de manera correcta.

Vigila el agua con la que riegas que tan malo es no regar suficiente como pasarse. Existen tópicos sobre los huertos ecológicos como que se tienen muchos problemas o que las cosechas son mediocres. Sin embargo estudios revelan que este tipo de cultivo consigue mayores producciones por hectárea que las convencionales. 

Nosotros ya os hemos dado las pautas sobre como podéis crear vuestro huerto ecológico. Pero ¿Qué opináis sobre este tipo de agricultura? ¿Lo veis viable? ¿Es posible que cree más gastos que lo que realmente se recoge? Y si ya lo practicáis no lo dudes cuéntanos tu experiencia para que sepamos como lo has conseguido. El blog es de todos vosotros.